9 Nov 2017

Un argentino consume 10 veces más agua de lo que aconseja la OMS

derroche

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda utilizar 50 litros de agua por día, por persona, pero en la Argentina se calcula un consumo de entre 500 a 613 litros diarios.

La disponibilidad del agua potable en las zonas más densamente pobladas del país, sostenida en el acceso a grandes acuíferos, principalmente el Acuífero Guaraní (que impacta en todo el litoral y en Buenos Aires), no estimula precisamente la conciencia social que requiere el cuidado del agua. Eso da lugar a un derroche incontenible por cuestiones técnicas (pérdidas en las canillas y otros artefactos sanitarios, falta de mantenimiento de la red, etc.), y las que corresponden a la falta de conciencia social como son los abusos en la higiene personal, limpieza de ropa, lavado de vehículos, veredas, vajillas, regado de plantas y jardines, piletas particulares de natación, y el uso de desagües como vertederos.

Estos datos ponen de manifiesto la falta de conciencia sobre el cuidado del agua por parte de los ciudadanos, en un país donde no todas las regiones tienen las mismas posibilidades de acceso al agua potable.

Así lo demuestra un informe realizado para el lanzamiento en Argentina del proyecto “Acqua For Life“, impulsado por la firma de diseño y fragancias Giorgio Armani y Green Cross International. Se trata de un programa de concientización y suministro de agua limpia y sana para comunidades que carecen de acceso a ella, acción que se desarrolla por quinto año consecutivo en unas 80 comunidades en todo el mundo.

En el país, la iniciativa se puso en marcha en Telsen, una aldea rural en la meseta central Somuncurá, de Chubut. Toda la región es de clima árido, con una economía muy endeble ligada a la cría de ovejas.

Esta región ha pasado por una crisis ambiental-económica y social de gran trascendencia a partir de la erupción del volcán chileno Puyehue, que en 2011 dejó a toda la región cubierta de una espesa capa de cenizas. Esto trajo aparejado la destrucción de las fuentes de agua, rotura de infraestructura, mortalidad del 80% de los animales y la destrucción de pequeños cultivos.

En esa zona el agua es un recurso por demás de difícil acceso. El agua potable se encuentra a aproximadamente 300 metros de profundidad, lo que implica costos inaccesibles para los habitantes, particularmente por tratarse de población dispersa y de pequeñas aldeas rurales.

A pesar de ello, el mínimo indispensable de agua para las necesidades individuales está disponible, a veces con discontinuidades menores dependiendo de eventos climáticos.

De todos modos, la escasez de agua impide cubrir todas las necesidades del ser humano, entre ellas la de asegurar una dieta equilibrada que incluya vegetales, legumbres y frutas.

El Proyecto Acqua For Life busca contribuir a mejorar sustancialmente esta situación, impactando en la dieta de los pobladores a través de la construcción de un vivero con suministro eficiente al agua. Pretende ser una campaña sostenible en el tiempo basada en una constante capacitación a la comunidad.

Fuente: Diario Popular

 

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